La reforma protestante del siglo XVI.

En la mañana del 31 de octubre de 1517, Martín Lutero clavó en la puerta de roble de la catedral de Winttemberg en Alemania, un pergamino que contenía las 95 tesis o declaraciones en las que manifestaba públicamente su protesta y negaba: la infalibilidad del Papa, el culto a la virgen y a los santos, la oración por los muertos, la existencia del purgatorio, el valor de las indulgencias, … Se protestaba contra la jerarquía eclesiástica y se proclamaba la salvación por la fe y la acción de la divina gracia. La reforma no aporto nuevas doctrinas pero si redescubrió los fundamentos de la fe cristiana que habían quedado ocultos. Muchos volvieron a la lectura de la Biblia y la pusieron en las manos del pueblo. De la reforma hemos heredado un conjunto de doctrinas y verdades de la Palabra de Dios, sin las cuales seria difícil explicar y entender nuestra identidad como cristianos evangélicos. El cuádruple legado doctrinal de la reforma que sienta las bases de fe de la comunidad cristiana evangélica actual son: Sola GRACIA. Es solo por el amor inmerecido de Dios hacia el pecador, que este puede salvarse. No hay por tanto ningún merito humano que pueda ser añadido a la gracia de Dios, según Ef. 2:8, 9. Sola FE. El ser humano solo puede ser justificado, declarado justo, delante de Dios por medio de la fe en el Señor Jesucristo, según Ro. 5:1. Solo CRISTO. Jesucristo es el único camino y medio de salvación según Jn. 14:6; 1ª T. 2:5. Sola ESCRITURA. Solo la Biblia es la verdadera fuente de verdad y autoridad para nuestra vida de fe y conducta, según 2ª T. 3:16, 17.  El movimiento evangélico en Europa. La Reforma se propago rápidamente por toda Alemania y en un espacio relativamente corto de tiempo se implanto también en naciones del norte y centro de Europa. En España, la Reforma apenas penetra con intensidad, debido principalmente a la fuerte represión de la Iglesia Católico Romana, mucho más intolerante en este lugar que en ninguna otra parte.

El movimiento evangélico en España.

Cuando la reforma estalla en Alemania y se extiende hacia Europa, España es un país de nueve millones de habitantes. Felipe II reina desde 1527 hasta 1598, por entonces la influencia del Vaticano era grande. Varios personajes importantes se convierten a Cristo abrazando la fe evangélica. A partir de ahí, se hace un poderoso esfuerzo por la Iglesia Católico Romana para recuperar el terreno perdido y combatir así la fe “protestante”. Ese esfuerzo o movimiento es conocido popularmente con el nombre de Contrarreforma. En 1542 el Papa Pablo III restauró el tribunal de la Inquisición que duro en nuestro país 350 años. La contrarreforma ahogo en sangre los brotes de reforma en España. Las violentas medidas de represión impidieron el crecimiento y la expansión del evangelio en nuestro país. Otra influencia muy poderosa de la contrarreforma fue la orden de los jesuitas establecida en 1540 por Ignacio de Loyola. Y la luz del evangelio que comenzó a brillar en España en el siglo XVI fue apagada por orden de la jerarquía eclesiástica y del rey Felipe II. Esta situación se prolongo hasta el siglo XIX. Entonces comenzó a despuntar la luz de una segunda reforma en nuestro país. En menos de un siglo se implantaron iglesias evangélicas en casi toda la geografía nacional. Se fundaron clínicas y hospitales evangélicos en Madrid y Barcelona. Surgieron seminarios e institutos para la formación de pastores. La prensa evangélica abundo durante la segunda reforma y se fundaron más de 40 publicaciones, entre periódicos y revistas. También se dio lugar a la educación escolar, y algunos de estos centros siguen formando hoy a niños y jóvenes. Después llego la guerra y la posguerra civil española, con el triunfo del nacional catolicismo. Desde aquel 1939 hasta la primera mitad de los años 60, la intolerancia se materializaba en contra de los evangélicos en toda una serie de agravios y dificultades. En 1956 se constituye la Comisión de Defensa a favor de los evangélicos. En 1967 las Cortes españolas aprueba por mayoría una ley que regulaba el derecho civil en materia religiosa. En 1978 se aprueba en referéndum la Constitución, donde la libertad religiosa quedaba plenamente garantizada. En 1980 el congreso de los diputados aprobó definitivamente el texto presentado, que quedo convertido en Ley Orgánica de Libertad Religiosa. En 1986 se constituye la Federación de Entidades Evangélicas de España (F.E.R.E.D.E). En 1992 el texto integro fue publicado en el boletín oficial del estado.

El movimiento evangélico en Asturias.

El inicio de la Obra evangélica en Asturias no tiene lugar hasta el S.XIX; si bien existen con anterioridad a esta fecha, elementos relacionados con nuestra doble historia –evangélica y asturiana- que obviamos por sobrepasar lo que pretendemos con estas líneas. Al principio del mencionado siglo nos encontramos con diferentes circunstancias que nos hablan de una forma de comprensión del cristianismo que hasta entonces era desconocida entre nuestros paisanos. Se pueden valorar todas ellas de manera variada, pero nos inclinamos a pensar que constituyeron el germen de lo que, pasado la mitad de siglo, sería el inicio con mayúscula de nuestra historia. Cuando se declara al fin la libertad religiosa, nuestra región empieza a ser visitada con frecuencia por diferentes personas con el objeto de difundir la Biblia y comunicar el evangelio de Jesucristo. Fruto de estas “excursiones” y difusión Bíblica en la que participaron Colportores de la Sociedad Bíblica y misioneros de diferentes denominaciones, son las primeras conversiones. Estas tienen lugar en diferentes aldeas de nuestro suelo y constituyen heraldos a su vez de las Buenas Nuevas. Así ocurrió con José García en San Esteban de las Cruces, localidad próxima a Oviedo. Por las presiones religiosas se traslada a nuestra ciudad y empiezan las primeras reuniones. Los detalles se cuentan en Historia de la Iglesia Evangélica de Gijón de Daniel García. No añadiremos gran cosa pero de forma resumida diremos que Desde 1878 empiezan los cultos de nuestra Iglesia. Es en esta misma fecha que en otros lugares comienzan pequeños grupos de testimonio. Grupos en la mayoría de los casos formados por solo una familia. Que desde el primer momento la Congregación se haya en contacto con otros creyentes y participan activamente en la vida social y cultural de Gijón. No podemos olvidar la escuela evangélica. Así mismo la prensa local se hizo eco de unas reuniones que tenían como fin luchar por la libertad religiosa hasta entonces inexistente Que de ese contacto con otros creyentes, va a ser de vital importancia el mantenido con Eduardo Turral Misionero del movimiento de los Hermanos de Plymouth en Toral de los Guzmanes (León) entre otras localidades.

A partir de 1927, como consecuencia de ese contacto, la congregación contará con edificio propio que servirá de Capilla, aulas para las escuelas dominicales y vivienda para aquellos que se hacían cargo de la congregación. Por estas fechas, años 20, otra congregación surge en la ciudad. Que con la libertad religiosa de la 2ª República los hermanos no desaprovecharon la oportunidad para celebrar actos públicos de testimonio y pequeñas campañas de testimonio por otros lugares de la región. Como el que tuvo lugar por el occidente de Asturias, visitando ferias, mercados y otros pueblos casa por casa. Que con motivo de la Revolución de 1934 los hermanos ofrecieron el edificio para ser utilizada como hospital de sangre. Aún con riesgo para sus vidas dada la proximidad de la Capilla al frente de lucha. Que con ocasión del 8º aniversario del edificio se tuvo la oportunidad de ser retransmitido uno de nuestros cultos por la radio local. Que a pesar de la Guerra Civil y de las enormes adversidades se pudo seguir manteniendo el testimonio y siendo esas circunstancias usadas por el Señor para que la Obra quedara a cargo de un natural de la ciudad, Daniel García.

El movimiento evangélico de las Asambleas de Hermanos.

Durante las dos primeras décadas del pasado siglo XIX, el Espíritu Santo produjo un avivamiento entre hombres y mujeres, que en el correr de los años recibirían el nombre de “hermanos libres”. Esta situación vino provocada en parte por el institucionalismo en el que se habían instalado las grandes denominaciones protestantes y en las que apenas existían lazos de comunión entre ellas. Fue, en parte, como reacción a esa situación, que hermanos y hermanas de diferentes denominaciones volvieron a la sencillez del nuevo testamento, leyendo la Biblia y partiendo el Pan juntos. Lo que importaba era el “nuevo nacimiento”de los que se reunían, sin tener en cuenta la denominación de la que procedían. Como su número iba en aumento empezaron a reunirse en garajes, almacenes o locales alquilados. Aunque no existía ninguna clase de organización que los aglutinase tenían rasgos comunes: a) Un espíritu de comunión y fraternidad. Lo que prevalecía era la unidad y la comunión, amplia y plena con todos los que son de Cristo. b) El leer la Biblia, orar y tener reuniones, sin necesidad de que fueran presididas por un pastor ordenado. c) La gran importancia que se daba al libre ejercicio de los dones del Espíritu Santo, sobre todo a los de enseñanza, de pastoreo y evangelización. d) El partimiento del pan que se realizaba todos los domingos y que era de libre participación para todos los hermanos. e) El sacerdocio universal de todo nacido de nuevo, en la adoración, la oración y el testimonio. f) El volver a las profecías de la segunda venida de Cristo, que habían quedado un tanto olvidadas. g) La importancia de la iglesia local. Las Asambleas eran autónomas y estaban gobernadas por un consejo de Ancianos. h) Se destacaba la importancia de la ayuda social y la obra misionera. El nombre de “Hermanos” fue dado desde fuera del movimiento, ya que llamaban hermano a todo aquel que era “nacido de nuevo”. El llamarse “Hermanos”, con mayúscula y como signo distintivo, provoco y aun provoca muchas reticencias, porque los que iniciaron el movimiento no pensaban crear una nueva denominación.

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